Y aunque odie decirlo estoy en ese maldito período en el que nada es definido, en el no hay constancia, en el que un día estoy muy bien y al día siguiente repto por el asfalto. Ni hablar de la meseta del peso. Tengo dos opciones:
1) Comerme todo y reinstalar un sistema caduco y una forma de actuar que pertenecen al pasado, pero que al mismo tiempo son muy conocidos. Puedo lograrlo tocando un simple botón rojo.
2) Bancarme el período de transición con la paciencia de los japoneses (que para algo me tiene que servir tanta literatura oriental!) y hacer algunos movimientos no muy bruscos.
Ojo que parece una obviedad ir por la segunda opción pero no es tan fácil. La primera es nociva pero es la que me acerca a la seguridad. Sé moverme en el mundo con ese sistema y entonces puedo disimular. Volvería a estar gorda pero convincente nuevamente .
En cambio, la opción dos es un trabajo doble. Formular cosas nuevas, capitalizar las viejas, acostumbrarme a convivir con ese nuevo sistema y mientras lo hago bancarme la vulnerabilidad, los llantos inexplicables, la falta de autoestima.
Aunque por momentos quisiera entregarme a la tentación y caer en mi ex sistema, "Yo, Csrolina, digo que No. Que si tengo que soportar la meseta LO HARÉ! Que si tengo que llorar por los rincones LO HARÉ! Que si no encuentro cómo relacionarme con los demás sin mis corazas de hiper seguridad LO HARÉ! Mientras tanto y para soportar este estado espantoso, tomé dos decisiones:
-la primera y más terrenal es que el sábado comienzo las clases de natación. Dos veces por semana.
-la segunda y más emocional, utilizaré el espacio bloggero para contar mi historia desde mis inicios (mis padres, la infancia, etc.). Llevará unas semanas, creo. Nunca lo hice pero creo que puede ser de mucha ayuda mientras me banque el estanque de la balanza y mi estado Stand By.
Igual me quedo puteando a la muy fucking transición y a todos los que me dicen "todos pasamos por ahi, es un período. Paciencia. Fuck OFF".
Nada
Hace 1 semana